Hoy en día el control y gestión de la trazabilidad de los productos que fabrica / comercializa una empresa se ha convertido en una necesidad debido a la cada vez mayor presión que ejercen clientes y consumidores, demandando información transparente de la procedencia de los productos.
En el caso de empresas ligadas al sector alimentario esta necesidad se ve incrementada por imperativos legales como el reglamento (CE) Nº 1935/2004 del parlamento europeo y del consejo, de 27 de octubre de 2004, sobre los materiales y objetos destinados a entrar en contacto con alimentos, que en su artículo 17 especifica, entre otras disposiciones, que “la trazabilidad de los materiales y objetos deberá estar garantizada en todas las etapas para facilitar el control, la retirada de los productos defectuosos, la información de los consumidores y la atribución de responsabilidades”.
Este es el caso del sector de fabricación de envases de madera para uso hortofrutícola, ya que el producto que se fabrica y comercializa entra en contacto directo con productos frescos como frutas y pescado.
En este sector la planificación, programación y control del flujo de materiales a lo largo de la cadena de suministro se hace bastante complicado, ya que se reciben pedidos de cliente constantemente, solicitando plazos de entrega urgente (plazo de horas, dada la cercanía geográfica del fabricante de envases a sus clientes). Con cada pedido de cliente se inicia el ciclo de fabricación modificando las cargas de trabajo de las líneas de producción, aprovisionando a las mismas de los materiales necesarios desde el almacén de materias primas, y una vez fabricado el pedido, en muchas ocasiones, sirviéndolo directamente sin pasar por el almacén de producto acabado ni unas pocas horas. Se trata de un tipo de fabricación contra pedido, bajo una filosofía just in time en la relación existente entre el fabricante de envase de madera hortofrutícola y sus clientes.
Esta forma de operar hace muy complicada la adopción de sistemas estandarizados para el registro de información asociada a las operaciones productivas y logísticas que realizan las empresas del sector.
Con el objetivo solventar dicha problemática, siete empresas asociadas a FEDEMCO (Federación Española del Envase de Madera y sus Componentes) han participado en un proyecto ejecutado por AIDIMA (Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines) destinado a desarrollar e implantar un sistema de trazabilidad adaptado a las necesidades del sector.
El proyecto se estructuró en diversas fases de trabajo que se resumen a continuación:
La presente metodología ha sido empleada para la definición e implantación del sistema en siete pymes del sector de la Comunidad Valenciana. A continuación se resaltan algunas conclusiones y aspectos considerados como clave por el equipo de proyecto de AIDIMA encargado de la ejecución del proyecto, para la implantación exitosa de un sistema de trazabilidad en el sector.
Juan Del Agua Navarro.
Departamento de Embalaje y Transporte de mercancías de AIDIMA
Miguel Ángel Nadal Martínez.
Departamento de Formación y desarrollo de RR.HH de AIDIMA
Rototank S.L. ha desarrollado el proyecto “Investigación y desarrollo de contenedores de plásticos de reciclaje para su uso por personas con movilidad reducida” está cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), en el marco del Programa Operativo FEDER de la Comunitat Valenciana 2007-2013, a través del Eje 01 (Desarrollo de la Economía del Conocimiento (I+d+i), Sociedad de la Información y TIC), Tema 04 (Ayudas para I+DT, en particular para las PYME), Medida 01 (Promoción de la I+D+i en las empresas).
El principal objetivo del proyecto fue el desarrollo de contenedores para la recogida selectiva de residuos que permitiesen a la personas con movilidad reducida poder hacer uso de los mismos.
Este objetivo fue conseguido tras el desarrollo de bocetos aplicando las ideas generadas y realizando prototipos, y tras la evaluación técnica que el centro tecnológico AIDIMA llevó a cabo dentro de las fases encomendadas.

AIDIMA y AIMPLAS han abordado y desarrollado, en una investigación conjunta, diversas mejoras en los materiales y diseño de los envases plásticos.
Dentro del programa del Instituto de la Pequeña y Mediana Industria de la Generalitat Valencia (IMPIVA) de cooperación en I+D entre centros tecnológicos, el Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines (AIDIMA) lidera un proyecto junto con el Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS) relacionado con la evaluación de la interacción entre pinturas, barnices y disolventes empleados en la industria del mueble, la madera y afines, y los envases de plástico que los contienen. Este proyecto está cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), en el marco del programa Operativo de la Comunidad valenciana 2007-2013.
El proyecto, de dos años de duración, tiene como objetivo estudiar las propiedades de compatibilidad química entre producto y envase.
El desarrollo de la investigación permitirá adquirir un gran conocimiento sobre la interacción de los productos comentados con los envases de plástico, y por tanto, servirá de base para generar proyectos concretos con empresas, enfocados a la optimización del diseño y la selección de los materiales plásticos ideales para el transporte de los diferentes productos.
Gracias a los conocimientos adquiridos, y en función de la aplicación de cada empresa, se podrá seleccionar el envase más idóneo que permitirá a la empresa mejorar su sistema de distribución, minimizando las reclamaciones y aumentando su competitividad.
Para estos productos: pinturas, barnices y disolventes, la legislación nacional e internacional no aborda la problemática en la actualidad, y es una necesidad para las empresas debido a que existen importantes reclamaciones, tanto a nivel económico como medioambiental.
La investigación permitirá optimizar el diseño y la selección de los materiales plásticos ideales para el transporte a partir de los resultados observados.
Este proyecto es consecuencia de la sinergia entre el Laboratorio de Mercancías Peligrosas del Departamento de Embalaje y Transporte de Mercancías de AIDIMA y el Laboratorio de Envase de AIMPLAS.
Raúl Moreno
Responsable del Laboratorio de Embalaje y Transporte de mercancías peligrosas
El equipo científico y técnico de AIDIMA puede ampliar información sobre este o cualquier tema que usted desee conocer. No dude en contactarnos.
El Transporte de Mercancías Peligrosas es una necesidad que la sociedad demanda. Está presente en muchas transacciones comerciales: envíos de combustibles desde las empresas productoras a gasolineras, pinturas y barnices a almacenes intermedios o a fabricantes de muebles, productos ácidos y básicos, etc., e incluso envío de residuos de dichas sustancias o mezclas para la gestión de los mismos. No disponer de consejero de seguridad puede acarrear una sanción como mínimo de 2.001 euros, según la Ley de ordenación de los Transporte Terrestres (LOTT). AIDIMA dispone de un equipo de profesionales especializados en transporte, carga y descarga de mercancías peligrosas.
Otra necesidad mucho más importante es contemplar las máximas garantías de Seguridad en el transporte. Del total del transporte de mercancías peligrosas, el de carretera es el más importante en cantidad de productos, si exceptuamos el transporte de crudo por vía marítima. Este tipo de transporte además de entrañar un riesgo por el simple hecho de la circulación de cualquier vehículo, presenta un riesgo adicional en razón de la carga que transportan.
Durante 2008 se produjeron en España 136 accidentes que afectaron a la circulación de vehículos portadores de materias peligrosas por carretera. Transportistas, Administración, Organizaciones Empresariales y otras entidades, deben estar permanentemente mentalizados de las posibles y lógicas mejoras que se pueden introducir en materia de seguridad en este tipo de transporte.
La figura del Consejero de Seguridad surgió de la Directiva 96/35/CE traspuesta a la legislación nacional en el Real Decreto 1566/1999, de 8 de octubre, que impuso a las empresas que transportan, cargan o descargan mercancías peligrosas por carretera, ferrocarril o vía navegable la obligación de contar con, al menos, un consejero de seguridad. Éste está encargado de contribuir a la prevención de los riesgos que, para las personas, los bienes o el medio ambiente impliquen dichas actividades.
Asimismo en dicho Real Decreto se establecen los requisitos que han de reunir los consejeros de seguridad y las funciones y obligaciones a realizar en la empresa:
Sus funciones y obligaciones son asesorar, prevenir y formar:
Los requisitos para poder ejercer sus funciones son superar previamente un examen sobre las mencionadas obligaciones. Las modalidades de exámenes, convocatorias y la estructura de los ejercicios se detallan en la ORDEN FOM/605/2004, de 27 de febrero (9.02.04), que regula la capacitación profesional de los consejeros de seguridad y deja a las Comunidades Autónomas la convocatoria de los exámenes cuya periodicidad será al menos anual, la presentación de instancias, fechas y emisión de certificados. El título de consejero de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas por carretera, ferrocarril y vía navegable tiene un periodo de validez de cinco años y debe renovarse durante el último año de validez mediante un examen de control. Así los consejeros de seguridad que obtuvieron su título en diciembre de 1999 y enero de 2000, debieron renovar su título durante el año 2009 en las convocatorias que ha convocado cada Comunidad Autónoma.
En la Comunidad Valenciana, para la modalidad de carretera, se realizan en cada año dos convocatorias en abril para obtención y renovación y en septiembre sólo renovación. Por otro lado, no disponer de consejero de seguridad puede acarrear una sanción como mínimo de 2.001 euros, según la Ley de ordenación de los Transporte Terrestres (LOTT), además de las posibles sanciones por no presentar los informes anuales preceptivos que debe elaborar el consejero de seguridad. AIDIMA, consciente que el tema del transporte de mercancías peligrosas es un tema delicado, por los riesgos de la materia transportada, a la vez que complicado por la legislación aplicable, difícil de interpretar en muchas ocasiones viene ofreciendo el servicio de Consejero de Seguridad desde el inicio de la aplicación de esta normativa, a diversas empresas cargadoras, descargadoras y transportistas, como fabricantes de pinturas y barnices, colas y adhesivos o descargadoras de los mismos como fabricantes de muebles o empresas usuarias de diversos productos químicos.
Los consejeros de seguridad de AIDIMA, disponen del título actualizado de consejero de seguridad en la modalidad carretera, especialidad global y ofrecen este servicio altamente especializado a las empresas.
AIDIMA, dispone de un equipo de profesionales especializados en transporte, carga y descarga de mercancías peligrosas, pudiendo ofrecer los siguientes servicios:
Raúl Moreno Castelló
Laboratorio de Mercancías Peligrosas
Departamento de Embalaje y Transporte de Mercancías de AIDIMA
Si desea que los técnicos de AIDIMA amplíe información sobre este o cualquier otro tema, no dude en contactarnos.
El consorcio ETIC-AUTO desarrolla un sistema para identificar en tiempo real la localización de contenedores dentro de un circuito logístico para el sector de automoción.
El proyecto “Etic-Auto” va dirigido a mejorar los sistemas de trazabilidad en las empresas del sector de componentes para la automoción de la Comunidad Valenciana.
Su objetivo es la implantación de un sistema de etiquetado inteligente de contenedores de plástico que permita trazar su situación, en tiempo real, a lo largo de toda la cadena de suministro.
El nuevo sistema propuesto, basado en tecnología RFID (identificación por radiofrecuencia), permite que las empresas puedan realizar un seguimiento preciso de la mercancía en tiempo real y evitar posibles pérdidas o robos. Uno de los objetivos del proyecto es desarrollar un sistema por el que un contenedor de plástico pueda ser fabricado con la etiqueta de RFID inyectada en su interior, y que permita la lectura, 100% fiable de la información de su etiqueta, por las antenas y lectores de radiofrecuencia.
El proyecto financiado por la Conselleria de Industria, Comercio e Innovación, dentro del programa de acciones estratégicas de diversificación industrial para la Comunidad Valenciana y apoyado por la Red Tecnológica de Automoción de la Comunitat Valenciana (REDITA) y la multinacional del automóvil Ford; y está siendo desarrollado por un Consorcio de las empresas Criimpla, Faurecia, y Geográfica Software apoyadas por los institutos tecnológicos AIDIMA y AIMPLAS.
Con una duración planificada de dos años, el proyecto se encuentra en su fase final en la que se está realizando una prueba piloto real en las instalaciones de las empresas de automoción pertenecientes al consorcio, con contenedores de plástico a los que se les ha insertado las etiquetas de RFID inyectadas en plástico desarrolladas y validadas en fases anteriores del proyecto.
La fiabilidad en la trazabilidad que aporta el sistema desarrollado permitirá a las empresas del sector automoción optimizar los costes logísticos inter-empresas ya que agilizará la planificación de envíos de producto, a la vez que reducirá el número de errores producidos.
AIDIMA ha ampliado el alcance de la acreditación para realizar pruebas de homologación y certificación de grandes embalajes para el transporte de mercancías peligrosas.
Los GRANDES EMBALAJES, son recipientes que deben estar diseñados para manipulación mecánica y tener una masa neta superior a 400 kg. o de más de 450 litros de capacidad, pero de un volumen máximo de 3 m3. Los GRANDES EMBALAJES consisten en un embalaje exterior que contiene objetos o envases interiores.
Raúl Moreno Castello. Responsable Laboratorio Mercancías Peligrosas
Si desea ampliar información sobre ensayos de homologación de mercancías peligrosas puede visitar Ingeniería de Embalaje o solicitar el contácto de un técnico.
El pasado 13 de mayo el Observatorio Industrial del Sector Papel presentó los resultados de las actividades realizadas durante el año 2009.
Cartonajes de La Plana, S.L. ha finalizado el proyecto “Desarrollo y aplicación de nuevas técnicas para la determinación de la resistencia a la abrasión y abrasividad de superficies impresas de cartón ondulado” que ha sido financiado por la Secretaría General de Política Científica y Tecnológica del Ministerio de Ciencia e Innovación con el expediente IAP-600200-2008-96.
El proyecto, que se ha sido realizado durante los años 2008 y 2009, tenía como principales objetivos:
• La determinación y cuantificación de las características o factores de los embalajes de cartón ondulado que afectan a la resistencia superficial a la abrasión durante las operaciones de transporte.
• La determinación y cuantificación de los factores o características de los embalajes de cartón que afectan a su potencial abrasivo durante las operaciones de transporte.
Junto con el objetivo operativo de definir tanto la resistencia a la abrasión como la abrasividad de los embalajes de cartón ondulado y además desarrollar la metodología de medida de ambas propiedades.
Para ello se han realizado múltiples pruebas destinadas a caracterizar la superficie del cartón ondulado, que han incluido medidas de rugosidad, coeficientes de fricción, resistencia al frote, solidez a la luz, etc. Por otro lado, también se ha evaluado la superficie de los productos transportados y se ha complementado el trabajo realizando ensayos de simulación de transporte, como ensayos de vibración e impacto.
Para estas actividades Cartonajes de La Plana ha contado con el apoyo y asesoramiento del Departamento de Embalaje y Transporte de Mercancías de AIDIMA.
Gracias a los resultados obtenidos en la actualidad Cartonajes de La Plana dispone de un método aplicable por una parte para determinar y por otra para clasificar la resistencia a la abrasión de los embalajes y del potencial abrasivo sobre los productos transportados, lo que es totalmente novedoso, ya que hasta la fecha no existía nada similar. Y además, a partir de los conocimientos generados por el proyecto, la empresa es capaz de ofrecer a sus clientes la composición óptima de cartón ondulado para minimizar los daños sobre la superficie de los embalajes y de los productos que contienen, lo que mejora la estética de estos y potencia uno de los principales funciones del embalaje, que es la protección del producto.
Dra. Eva Martínez Martín. Responsable Materiales Celulósicos para el Embalaje
Si desea ampliar información sobre el Servicio de Desarrollo de proyectos puede visitar Ingeniería de Embalaje o solicitar el contácto de un técnico.
En el Departamento de Embalaje y Transporte de AIDIMA, realizamos ensayos de homologación de contenedores fijos de residuos urbanos (RSU) con capacidad hasta 5000 litros, elevados por la parte superior y vaciados por la parte inferior, según los requisitos de la nueva norma europea EN 13071-1:2008 que sustituye a la anterior EN 13071-1:2002.
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Foto: Ensayo de impacto horizontal sobre contenedor de RSU.
La principal novedad de esta revisión es la incorporación de un nuevo ensayo, denominado: “Resistencia del techo”, que permite evaluar la resistencia del mismo frente a condiciones climáticas, como por ejemplo cargas debidas a nevadas; y a otras sobrecargas.
Además se ha introducido una parte 2 a la norma, que añade los requisitos adicionales para sistemas enterrados y parcialmente enterrados, y que hasta la fecha carecía de un marco normativo. Principalmente se incluyen ensayos relacionados con la seguridad de las personas, como que no haya aristas cortantes en los elementos externos del contenedor, etc.
Asimismo también se realizan ensayos según la norma EN 12574-1:2007, EN 12574-2:2007 y EN 12574-3:2007 que aplica a los contenedores fijos para residuos con capacidades hasta 10000 litros con tapas planas o abovedadas. En la parte 1 se verifican dimensiones y diseño de los contenedores, mientras que la parte 2 es específica de requisitos de funcionamiento y métodos de ensayo. La parte 3 es relativa a requisitos de seguridad e higiene. Por último los contenedores móviles de hasta 1700 litros, se contemplan en la norma EN 840-1/2/3/4/5/6 del 2004. Esta norma tiene 6 partes, aplicables en función del diseño de cada contenedor y del volumen de carga que tenga desde los 80 litros hasta los 1700 litros.
Hay un requisito común a las tres normas contempladas, y consiste en la realización de ensayos de impacto en cada cara y arista de los contenedores, al objeto de evaluar la fragilidad de los mismos. El laboratorio dispone del equipamiento y personal cualificado necesario para la ejecución de todos los ensayos mencionados y contenidos en las normas. Una vez realizada la batería de ensayos que proceda, AIDIMA documenta los resultados en un informe técnico y expide la certificación correspondiente.
Jaime Boscá Tarín, Técnico del Departamento de Embalaje y Transporte de Mercancías de AIDIMA
Si desea ampliar información sobre el Servicio de certificación de ensayos para contenedores de residuos sólidos urbanos (RSU) puede visitar Ingeniería de Embalaje o solicitar el contácto de un técnico.
Homologación de los prototipos.
La Orden de 11 de diciembre de 1984 sobre homologacion de los prototipos de envases de lejia del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, exige que, para otorgar tal homologación con carácter definitivo, se aporte certificación de “laboratorio oficialmente acreditado“, en la que conste que los citados prototipos cumplen las especificaciones técnicas indicadas en el apartado 2 del anejo ll del Real Decreto 3360/1983.
AIDIMA es laboratorio oficialmente acreditado para la realización de olos ensayos especificados en dicho anejo. A continuación se detallan las especificaciones técnicas de envases para lejías.
Previamente a la realización de los ensayos todo prototipo de envase para lejías se debe cumplir que el material utilizado para su fabricación debe ser resistente al posible ataque químico de las lejías y cumplir los requisitos de envasado indicados previamente. No se permitiren los envases de vidrio.
Los envases deben cumplir con las normas de resistencia al impacto por caída libre, a la compresión y de estanquidad fijadas.
2.1. Condiciones previas de los envases a ensayar.
Ensayo de caída
Consiste en dejar caer libremente un envase lleno con lejía o agua, desde una altura determinada y en una posición definida sobre una superficie rígida, uniforme, lisa, plana y horizontal. Se realizan dos tipos de pruebas de impacto por caída. Para ello se divide en dos grupos iguales el número de envases a ensayar y a cada uno de estos grupos se les someterá a cada una de las dos pruebas, evitando que coincidan sobre un mismo envase los dos ensayos, a fin de evitar que por efectos de fatiga se distorsionen los resultados.
Ensayo 1.- El envase se deja caer verticalmente siguiendo una perpendicular a la superficie de choque coincidente con su eje longitudinal y produciéndose el impacto sobre su base.
Ensayo 2.- El envase se deja caer en posición horizontal, produciéndose el impacto sobre un lateral de su cuerpo.
Las alturas de los ensayos 1 y 2 se determinan de acuerdo con el volumen del envase ensayado:
El 90 por 100 de los envases a ensayar deben resistir de forma total la prueba efectuada para que el resultado sea satisfactorio.
Resistencia a la compresión
Los envases para lejías se disponen dentro de su respectivo embalaje y éste se somete a una fuerza aplicada en su superficie superior, equivalente a la masa total de los bultos idénticos para a dos metros de altura de apilado de embalajes de su mismo tamaño y capacidad. La duración del ensayo es al menos de 24 horas. Los embalajes se llenan con sus respectivos envases y tanto unos como otros se cierran y colocan del mismo modo que si hubieran de ir destinados a la expedición.
La norma de aplicación es la UNE EN ISO 2234:2003 que deroga la norma UNE 49.701 h9 indicada en el Reglamento.
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| Imagen 3.- Embalaje con los envases para lejías | Imagen 4.- Ensayo de resistencia a la compresiónapilamiento |
Ensayo de estanquidad
Los envases motivo de ensayo se colocan en posición invertida, apoyándose sobre el cierre durante dos horas, al cabo de las cuales no deben haberse producido pérdida ni derrame del líquido, repitiéndose dos veces en cada envase, abriendo y volviendo a cerrar el envase cada vez.
El laboratorio de mercancías peligrosas de AIDIMA es laboratorio oficial del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y está acreditado por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) para realizar este tipo de ensayos.
El laboratorio de mercancías peligrosas de AIDIMA, tiene una amplia experiencia de más de 10 años en la realización de las pruebas de aptitud para la obtención de la homologación de envases y embalajes destinados al transporte de mercancías peligrosas y ostenta la Coordinación del Grupo de Trabajo 4, “Envases y embalajes para el transporte de mercancías peligrosas”, del Comité Técnico de Normalización 49 de AENOR.
Si necesita más información no dude en contactarnos
AIDIMA – DEPARTAMENTO DE EMBALAJE Y TRANSPORTE DE MERCANCÍAS
En la limpieza doméstica se utilizan muchos productos químicos. La lejía es el producto estrella; su nombre químico es el hipoclorito sódico o hipoclorito de sodio en solución acuosa, cuya fórmula es NaClO. Como el cloro se encuentra en estado de oxidación +1, se trata de un compuesto químico oxidante fuerte que se utiliza como desinfectante (agua potable, piscinas, depuradoras de aguas residuales, …), o blanqueante.
2 H+ (aq) + ClO- (aq) + 2 e- ? Cl- (aq)+ H2O (l)
Semireacción de reducción de la lejía.
La lejía se presenta en varias concentraciones de hipoclorito de sodio en agua. Estas disoluciones son transparentes, de color amarillento y huelen a cloro. Según el Real Decreto 349/1993, de 5 de marzo, por el que se modifica la reglamentación técnico-sanitaria de Lejías aprobada por el Real Decreto 3360/1983, de 30 de noviembre, se define Lejía como ‘las soluciones de hipoclorito alcalino, tal y como se producen por la industria, incluyan o no los aditivos necesarios para su puesta en el mercado, siendo su contenido en cloro activo no inferior a 35 gramos por litro ni superior a 100 gramos por litro’.
En dicho reglamento, artículo 3, deferencias las lejías en función de su contenido en cloro activo en: Lejía (diluida): contenido no inferior a 35 gramos por litro ni superior a 60 gramos por litro y alcalinidad total máxima del 0,9 por 100 en peso expresada en óxido de sodio (ONa2), y Lejía concentrada: contenido no inferior a 60 gramos por litro ni superior a 100 gramos por litro y tiene una alcalinidad total máxima del 1,8 por 100 en peso.
Estas mezclas son irritantes para el uso o la manipulación pero no se consideran mercancías peligrosas para el transporte al no estár clasificadas como corrosivas según los reglamentos ADR (carretera), RID (ferrocarril), IMDG (mar), OACI (aire). Por este motivo no son de aplicación los requisitos de envasado ni etiquetado establecidos en dichos reglamentos.
Requisitos de envasado:
En el RD 349/1993, artículo 9, se establece una serie de requisitos que han de cumplir los envases destinados a transportar estas lejías no peligrosas para el transporte.
Se establecen dos formatos para su comercialización:
Los envases deben cumplir los siguientes requisitos:
AIDIMA, a través de su Sección de Medio Ambiente asesora a las empresas durante el proceso de implantación y certificación de cadena de custodia. Las últimas implantaciones que se han realizado con la asesoría de AIDIMA han sido en las siguientes empresas: ESTYCA S.L., WILKHAHN, S.A. y FUSTER ALONSO.
ESTYCA, S.L. es una empresa ubicada en Sant Mateu (Castellón) y consolidada en España en la fabricación de cajas y estuches de madera, ofreciendo una gran variedad de modelos a medida. ESTYCA ha implantado y certificado una Cadena de Custodia según estándar PEFC cuyo alcance abarca los productos fabricados en madera de pino y tablero contrachapado a partir de madera certificada y controlada PEFC. Asímismo la empresa ha desarrollado su propia documentación de sistema de gestión al no contar todavía con un sistema de gestión de la calidad o de medio ambiente implantado. El código de certificación es PEFC/14-35-00044 y la fecha de alta 23/10/2008.
WILKHAHN, S.A., es una empresa ubicada en Madrid y Castellón dedicada a la producción de muebles para oficinas, áreas de espera, salas de conferencia y colectividades. Es una filial de la casa Matriz de Alemania con licencia en exclusividad para vender producto en España.
WILKHAHN ha implantado y certificado una cadena de Custodia según el estándar FSC para la fabricación de muebles de oficina, integrándola en su sistema de gestión de la calidad ISO 9001 y consolidando así la política de compromiso social de la empresa.
Asímismo esta implantación ha contribuido en grna parte a la consecución de un contrato importante de suministro de mobiliario, debido al hecho de que era requisito del cliente el suministro de mobiliario certificado FSC. El código de certificación es TT-COC-003126 y la fecha de alta 21/07/2009.
FUSTER ALONSO es una empresa ubicada en Carlet (Valencia) que se dedica a la fabricación de carpintería exterior e interior. FUSTER ALONSO ha implantado y certificado una Cadena de Custodia para la fabricación de puertas y ventanas para exteriores e interiores según el estándar FSC, utilizando exclusivamente materia prima certificada FSC pura e integrándola en un sistema de calidad QM oro. El código de certificación es TT-COC-003242 y la fecha de alta 11/11/2009.
Un código de barras “inteligente” que puede revolucionar nuestra vida diaria.
RFID (siglas de Radio Frequency IDentification, en español identificación por radiofrecuencia) es un sistema de almacenamiento y recuperación de datos remoto que usa dispositivos denominados etiquetas, transpondedores o tags RFID. El propósito
fundamental de la tecnología RFID es transmitir la identidad de un objeto (similar a un número de serie único) mediante ondas de radio. Contienen antenas para permitirles recibir y responder a peticiones por radiofrecuencia desde un emisor-receptor RFID.
Las etiquetas inteligentes son casi invisibles, pero pueden revolucionar nuestra vida diaria. Se han ganado ya la confianza de los industriales, que ven en ellas el medio de optimizar la trazabilidad de las mercancías en toda la cadena de distribución, desde el almacén hasta la caja: más precisión en la gestión de stocks, reducción de costos, protección antirrobo. Sobre todo si se tiene presente que cada etiqueta lleva un número de serie único que permite identificar y controlar el objeto individualmente.
El Departamento de Embalaje y Transporte de Mercancías del Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines (AIDIMA) presenta el cuarto y último capítulo del Curso de Formación de Embalaje y Transporte de Mercancías, que se ha venido publicando en las tres ediciones anteriores de esta revista.
LEGISLACION MEDIOAMBIENTAL
Debido al gran impacto ambiental de los residuos de envases y embalajes, por el gran volumen que suponen y por la colmatación de vertederos, la Unión Europea consideró necesario elaborar una Directiva (62/94)* al objeto de reducir en lo posible la generación de los mismos. La citada Directiva ha sido adoptada por los países miembro en forma de Leyes, desarrolladas posteriormente mediante Reglamentos. El instituto tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines, AIDIMA, realiza para las empresas el asesoramiento necesario y diseña los planes de gestión medioambientales que exige la legislación vigente, y ofrece a las empresas distintos servicios de cumplimentación de expedientes administrativos. Al tiempo, ofrece a las empresas la figura del Consejero de Medio Ambiente, y proporciona la información y la formación que requiere este aspecto fundamental para la industria y la sociedad.
En el diseño de los sistemas de embalaje se ha de tener en cuenta, principalmente, la siguiente legislación y reglamentación medioambiental:
Ley 10/1998, de residuos, con sus correspondientes reglamentos, desarrollados en:
La legislación citada adopta como principio básico la prevención y minimización de los residuos de envases y embalajes.
Esta minimización se consigue previniendo la generación de residuos desde la etapa de diseño del sistema de embalaje, así como el reciclado y la reutilización de los residuos que no se pueden prevenir en el origen.
Por otra parte, las empresas productoras de residuos peligrosos están obligadas desde el 6 de julio de 2001 a elaborar un Estudio o Plan de Minimización de residuos peligrosos (Real Decreto 952/1997). Este estudio deberá entregarse a la Administración medioambiental competente de cada Comunidad Autónoma con una periodicidad de cuatro años. En su contenido deberá explicitarse un claro compromiso en la reducción de residuos peligrosos, siempre en la medida de sus posibilidades técnicas y económicas.
GESTION DE ENVASES, EMBALAJES Y SUS RESIDUOS
Los envases y embalajes forman parte de nuestra cultura actual, asimilándose al grado de desarrollo de un país o región. El consumo de envases y embalajes en Estados Unidos es de 250 kg/año por habitante, mientras en países en vías de desarrollo el consumo está en 10 kg. En Europa el consumo medio es de 120 kg/año y habitante.
Con la globalización de la economía, los centros de producción se elijan de los centros de consumo final con lo que se debe prever de un sistema logístico o distribución adecuado para cada tipología de producto. Por esto la estandarización de los distintos elementos que constituyen un sistema de embalaje, se hace cada vez más necesaria intentando optimizar el transporte, racionalizando el consumo de materias primas y reduciendo la cantidad de residuos que se están generando. La normalización o estandarización ayuda a minimizar la producción de residuos y facilita su gestión de los envases y embalajes y sus residuos.
El laboratorio de Materiales Celulósicos para Embalajes de AIDIMA ofrece un servicio integral para dar soluciones idóneas a las necesidades de las empresas. Dispone del equipamiento necesario y de profesionales especializados para realizar los controles de calidad requeridos para caracterizar los cartones ondulados, destinados a cualquier tipo de uso y otros materiales celulósicos destinados a envases y embalajes.
El cartón ondulado es un material cotidiano y necesario en la sociedad. Nadie tendría ningún problema en identificarlo. Sin embargo, al mismo tiempo es un gran desconocido que poca gente, exceptuando los profesionales del sector, es capaz de caracterizar de forma precisa, aunque sean usuarios y consumidores habituales del mismo.
El cartón ondulado es un material que se puede encontrar en mucha aplicaciones, aunque su verdadera función es la materia prima de los embalajes, tanto los que se destinan para el transporte, como en los que se utilizan para agrupar una serie de unidades en el punto de venta o los que terminan en manos del usuario o consumidor final. Esto hace que sea un material cotidiano, cercano y al que se ofrecen usos más lúdicos –sirva como ejemplo su utilización para la elaboración de disfraces caseros-.
Sin embargo, esta convivencia con el cartón ondulado no es sinónimo de conocimiento. Son habituales frases parecidas a “¿qué más da?, todos los cartones son iguales” o “el cartón que sea, todos sirven”. En el ámbito de la industria, fuera de su sector, el control de la calidad del cartón ondulado se reduce, en la mayoría de los casos, a una estimación de su gramaje y, a veces, a un acercamiento a la calidad de sus papeles componentes, olvidando aspectos mucho más importantes que afectan a su funcionalidad.
Si bien es habitual el cuidadoso control de la producción y calidad de acabados de un producto, cumpliendo con duras especificaciones, también lo es el descuido sistemático del embalaje de dicho producto. Quizás no en su vertiente estética pero sí en lo que a su comportamiento mecánico se refiere, sin tener en cuenta que éste también influye en la presentación y percepción de calidad del producto por parte del usuario final.
A continuación, se presenta un breve cuestionario para evaluar los conocimientos sobre cartón ondulado. Básicamente son preguntas sencillas que deberían tener respuestas rápidas entre los usuarios de este material:
1.- ¿Es el cartón ondulado un material higroscópico?
2.- ¿Mayor gramaje implica siempre mayor resistencia?
3.- ¿Sabría interpretar una ficha técnica de cartón ondulado?
4.- ¿Qué diferencias existen entre un cartón ondulado doble-cara y uno doble-doble?
5.- ¿Qué calidad de cartón ondulado es la más adecuada para el embalaje de su producto?
6.- ¿Qué hace si su cartón ondulado no cumple con las expectativas?
El laboratorio de Materiales Celulósicos para Embalaje de AIDIMA está acreditado por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) según la norma UNE-EN IEC 17025:2005 para la realización de ensayos de papel, cartón, cartón ondulado y envases y embalajes de mercancías peligrosas, lo que es indicativo de la calidad del trabajo que lleva a cabo.
Eva Martínez
Responsable del Laboratorio de Materiales Celulosicos para el embalaje
Si desea que los técnicos de AIDIMA amplíen información sobre este o cualquier otro tema relacionado con Símbolo Calidad no dude en contactarnos.