Una norma se define como un documento aprobado por una institución reconocida, que prevé, para uso común y repetido, reglas, directrices o características para los productos o los procesos y métodos de producción conexos, y cuya observancia no es obligatoria, según la definición de la OMC (Organización Mundial del Comercio).
Según AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación) una norma UNE es una especificación técnica de aplicación repetitiva o continuada cuya observancia no es obligatoria, establecida con participación de todas las partes interesadas, que aprueba AENOR, organismo reconocido a nivel nacional e internacional por su actividad normativa.
Las normas son documentos técnicos con las siguientes características:
* Contienen especificaciones técnicas de aplicación voluntaria.
* Son elaborados por consenso de las partes interesadas: Fabricantes, Administraciones, Usuarios y consumidores, Centros de investigación y laboratorios, Asociaciones y Colegios Profesionales, Agentes Sociales, etc.
* Están basados en los resultados de la experiencia y el desarrollo tecnológico.
* Son aprobados por un organismo nacional, regional o internacional de normalización reconocido.
* Están disponibles al público.
Por consiguiente, una norma no es de obligado cumplimiento, al contrario que una Ley o un Real Decreto emitido por la Administración de un país, etc., que sí lo son. Una norma sería de obligado cumplimiento si una legislación o directiva en concreto solicitase el cumplimento de la misma.
Por ejemplo la Dirección General de Consumo considera que determinadas normas si resultan de obligado cumplimiento por ejemplo para productos infantiles.