La orientación al usuario es un aspecto crucial para la generación de modelos de negocios sostenibles en los próximos años en el sector del mueble. AIDIMA desarrolla en la actualidad servicios que contribuyen a la renovación de los procesos de dirección estratégica, desarrollo de producto y marketing y comunicación de la empresa en dos líneas: el diseño orientado al usuario y el marketing de experiencias en el punto de venta. Estos desarrollos están vinculados al Sistema de Inteligencia Competitiva que AIDIMA impulsa desde 1998, aplicando la información sobre segmentos de consumo, tendencias y proyecciones de mercado a la detección de demandas latentes y potenciales de los usuarios.
El modelo industrial del sector del mueble se enfrenta al reto de desarrollar las capacidades y habilidades relativas al conocimiento del usuario y la generación de relaciones entre las empresas y los consumidores. Una característica esencial de los modelos de negocio sostenibles en los próximos años será la comprensión por parte de la empresa de las necesidades y demandas de los consumidores para realizar una propuesta de valor de éxito. Adicionalmente, la generación de valor debe ir acompañada de una comunicación adecuada en el punto de venta que incremente la percepción de valor que tienen en la actualidad los consumidores acerca del mueble y que dinamice el consumo.
AIDIMA, en sus líneas de investigación relacionadas con el consumo de muebles, desarrolla herramientas que permiten a la empresa comprender los hábitos y usos de los consumidores tanto en el hogar como en el momento de la compra. La información sobre segmentos de compra y uso es generada en el marco del Sistema de Inteligencia Competitiva del Mueble de AIDIMA (Observatorio de Mercado. Estudio Sistemático del Consumidor, Observatorio de Tendencias de Hábitat, Centro de Prospectiva del Mueble) y permite seleccionar y profundizar en el conocimiento del público objetivo de la empresa a partir de información básica (volumen de mercado actual del segmento a investigar, proyecciones demográficas, proceso de compra habitual, estilo de vida…). La selección del usuario es esencial para el correcto funcionamiento de las investigaciones y usabilidad y experiencia de compra, pues sólo a través del conocimiento previo de los aspectos sociodemográficos, trayectorias de vida y estilo de vida se pueden aplicar con eficacia los protocolos de investigación oportunos.
Las técnicas de segmentación se combinan con protocolos psicológicos y análisis de motivaciones y personalidad, y con la aplicación de bibliotecas electrónicas de producto, tecnología de realidad virtual y técnicas inmersitas (interacción con mando remoto, variables ambiéntales, narrativas de contextualización). De esta manera, se analiza el uso que distintos perfiles de usuarios dan al mueble en el hogar, mediante técnicas de inmersión en viviendas virtuales. El usuario interactúa con un hogar virtual adaptado a su perfil, pudiendo configurar el hogar en diferentes momentos de uso, así como recrear diferentes ambientes en cada caso. De esta manera, la herramienta permite profundizar en la vida diaria de los usuarios del mueble, detectando necesidades insatisfechas en el hogar. Por otra parte, la información obtenida de los usuarios permite aplicar técnicas de marketing experiencia en el punto de venta de mobiliario. La selección de variables ambientales (música, aroma, temperatura, iluminación…), en combinación con las configuraciones de las estancias y la información sobre el estilo de vida, permiten la recreación de ambientes en la tienda adaptados a diferentes segmentos de consumo, pudiendo anticipar las reacciones y preferencias del comprador ante la introducción de elementos que añaden emocionalidad y aspectos experienciales en el momento de la compra (elementos interactivos, variables sensoriales, etc.).
La investigación orientada al usuario contribuye a la renovación del modelo de negocio en el sector del mueble (tanto del fabricante como del distribuidor) y a la consecuente actualización de los procesos internos de la empresa dirección estratégica, desarrollo de producto, marketing y comunicación). De esta manera se identifican demandas existentes no satisfechas, así como demandas latentes, generando oportunidades de negocio. Todo ello implica centrar el proceso de desarrollo de producto en un diseño orientado al usuario, lo que permite renovar el concepto del mueble en sus aspectos funcionales, emocionales y sociales, y recuperar el protagonismo del usuario como eje de la generación de valor por parte del fabricante. Por otra parte, la generación y validación de puntos de venta experienciales buscan dinamizar el momento de la compra del mueble y generar un vínculo entre la tienda y el comprador más allá de la necesidad puntual de comprar un mueble. Asimismo, el fabricante también se beneficia de la investigación sobre el punto de venta, pues accede a información para la implementación de técnicas de trade marketing y mejora de la comunicación y posicionamiento del mueble en la tienda.
Vicente Sales
Dpto. de Análisis de Mercados y Estrategia

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Investigación y análisis de los materiales y productos de mobiliario que afectan a la seguridad del consumidor final y a la propia seguridad del producto
La importancia de la seguridad en la vida diaria y en el trabajo es un valor cada vez más presente en el entorno actual. El mueble, en su calidad de producto directamente destinado al consumidor, no puede ser ajeno a esa inquietud de la sociedad y, por tanto, la evaluación de su seguridad es un aspecto de gran importancia para su fabricación y comercialización.

Existen multitud de muebles que incorporan elementos de vidrio (que pueden romperse), que disponen de dispositivos que se accionan manual o mecánicamente (pudiendo producir pinzamientos, atrapamientos) o, simplemente, que están destinados a un público de alto riesgo, como los niños y las personas mayores.
Todo ello convierte en especialmente interesante la obtención de un mueble seguro que minimice todos los riesgos potenciales o posibles daños que puedan afectar al usuaio. Además es necesario que el mueble no sólo salga de fábrica cumpliendo los requisitos técnicos y de seguridad necesarios, sino que llegue al consumidor final con todas sus características intactas. Para ello el fabricante cuenta o debería contar con todo un entramado de sistemas de embalaje y transporte que lo permita. Sin embargo, muchos de estos sistemas o no están suficientemente desarrollados o adaptados a las necesidades reales de los productos a transportar, o son bastante desconocidos (incluidos los diferentes símbolos de seguridad utilizados), por lo que se hace necesario profundizar en su desarrollo y en las ventajas de su utilización.
Por todo lo dicho resulta de gran interés, tanto para el consumidor como para el fabricante y distribuidor, el desarrollo del proyecto “Investigación y análisis de los materiales y productos de mobiliario que afectan a la seguridad del consumidor final y a la propia seguridad del producto”, el cual permitirá recopilar y analizar toda la normativa y documentación existente, relacionada con la seguridad del consumidor final y del propio producto durante su transporte. De este análisis podremos establecer si es o no lo más adecuado en cada caso, de forma que si no lo es se pueda proponer los cambios o consideraciones necesarias para cada producto.
Por otro lado, y referido a todas las cuestiones y características que no vienen contempladas en la normativa, éstas se desarrollarán para establecer no sólo las implicaciones de diseño que conllevan (diseño mobiliario seguro), sino también las implicaciones técnicas en cuanto a características concretas que deberían cumplir las materias primas que utilizamos para fabricar los muebles. Y todo ello no sólo referido al mobiliario en general, sino también a los distintos sistemas que nos permitan embalar y transportar los diferentes elementos de mobiliario.
Todo ello permitirá establecer las condiciones de uso y transporte más seguras y adecuadas en cada paso (según tipos de muebles utilizados, lugares de uso y materiales empleados), y poder transferir toda esa información a los fabricantes y usuarios de todo tipo de mobiliario (tanto de destino público como privado). Por tanto, el presente proyecto presenta dos objetivos principales claramente diferenciados:
1.- Como objetivo principal se tiene que aumentar la seguridad del mobiliario para su uso por parte del consumidor y, de este modo, proporcionar al mueble un valor añadido que aumente la competitividad de los fabricantes de la Comunidad Valenciana.
2.- Asímismo, con este proyecto, también se mejorará la propia seguridad del producto hasta su puesta en servicio, de modo que se minimicen los importantes costes derivados de los daños en el transporte que se producen en el mobiliario, diseñado eficientemente su embalaje y, por lo tanto, no necesariamente conllevando un aumento en el coste del transporte.
La realización de este proyecto ofrecerá a los fabricantes de mobiliario de la Comunidad Valenciana unas completas pautas de diseño de mobiliario contrastadamente seguro, permitiendo a su vez al consumidor final el poder adquirir productos diseñados con los más elevados requisitos de seguridad. La seguridad ofrecida por los productos de mobiliario provendrá de la correcta elección de los materiales y del adecuado diseño final del producto.
Otros resultados que se obtendrán con la realización del proyecto en lo relativo a la seguridad del consumidor serán:
Por otra parte, la realización del proyecto conlleva la obtención de una serie de resultados en lo relativo a la seguridad del producto:
Línea ICO: Mejora de la competividad sector manufacturero: textil, calzado, muebles, juguetes, curtidos, marroquineria y madera 2009.
Beneficiarios: Empresas industriales de los sectores textil, confección, calzado, muebles, juguetes, curtidos, marroquinería y madera.
Clientes: Podrán ser clientes de esta Línea las empresas industriales de los sectores textil, confección, calzado, muebles, juguetes, curtidos, marroquinería y madera, con los códigos de Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE) siguientes:
02.2 Explotación de la madera
13.1 Preparación e hilado de fibras textiles
13.2 Fabricación de tejidos textiles
13.3 Acabado de textiles
13.9 Fabricación de otros productos textiles
14.1 Confección de prendas de vestir, excepto de peletería
14.2 Fabricación de artículos de peletería
14.3 Confección de prendas de vestir de punto
15.1 Preparación, curtido y acabado del cuero; fabricación de artículos de marroquinería, viaje y de guarnicionería y talabartería; preparación y teñido de pieles
15.2 Fabricación de calzado
16.1 Aserrado y cepillado de la madera
16.2 Fabricación de productos de madera, corcho, cestería y espartería
31.0 Fabricación de muebles
32.4 Fabricación de juegos y juguetes
Costes elegibles: La inversión no podrá haberse comenzado antes del 1 de enero de 2009 y deberá materializarse en su totalidad en un plazo máximo de VEINTICUATRO (24) meses.
Ayuda: Hasta el 100 %, de la inversión a financiar.
Hasta el 100 %, de la inversión a financiar
Tipo de proyecto: PROYECTOS destinados a la mejora de la competitividad de la empresa y la introducción de la innovación en los procesos fabriles destinados a la diversificación o especialización de la empresa hacia segmentos de mercado menos afectados por la competencia mundial, así como a los procesos de concentración empresarial que conlleven nuevas inversiones, estas inversiones se materializarán en la adquisición de Activos Nuevos Productivos.
Fin convocatoria: 2009
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La mayoría de daños e incidencias sufridas por el binomio producto-embalaje durante su ciclo de distribución suelen darse durante su manipulación y más concretamente durante el proceso de carga y descarga.
Con mucha frecuencia se dan casos de productos mal manipulados, productos mal colocados para su transporte o productos sobre los que se apila o remonta cargas con más peso del que puede soportar.
Para tratar de reducir estos daños y dar una serie de pautas o instrucciones de manejo de los productos embalados la Organización Internacional para la Estandarización (ISO) normalizó una serie de símbolos e indicaciones gráficas a través de la norma ISO 780:1999.
Estas indicaciones gráficas van destinadas para el manejo de embalajes de transporte y consisten en un grupo de símbolos usados convencionalmente para transmitir las instrucciones de manejo independientemente del lugar o país donde se transporten, ya que en esta norma no se utilizan instrucciones escritas.

La norma ISO 780:1999 especifica las características de los símbolos utilizados de una manera convencional para el marcado de embalajes de expedición con el fin de transmitir prescripciones de manipulación.
Los símbolos pueden figurar sobre una etiqueta, pero es preferible marcarlos con plantilla directamente sobre el embalaje. No es obligatorio encuadrarlos y el color que se debe utilizar para su marcado es el negro. Si el color del embalaje fuera tal que el símbolo no resaltara claramente, deberá ponerse como fondo un panel de un color de contraste apropiado, preferentemente blanco.
Debe evitarse la utilización de colores que puedan producir confusión con el marcado de las materias peligrosas. Debe evitarse la utilización del color rojo y el naranja, a menos que existan reglamentos nacionales o regionales que prescriban su utilización.
Normalmente, la medida de los símbolos debe ser 100 mm, 150 mm o 200 mm. No obstante, pueden ser necesarios símbolos mayores o menores, en función del tamaño o forma del embalaje.
El número de símbolos idénticos a colocar en un embalaje depende del tamaño y forma de este. Por ejemplo, para los símbolos 1, 3, 7 y 16 deben aplicarse las reglas siguientes:
La colocación de simbología de manipulación en el embalaje no nos garantiza una correcta manipulación de la misma, sin embargo es recomendable su utilización.
Las plantaciones de árboles dirigidas a la producción de maderas nobles conlleva un estricto control de la calidad interna de la madera. Dicho control, que se realiza de forma continuada durante todo el proceso de crecimiento de la planta, se antoja necesario y vital por cuanto que debe vigilar la evolución de multitud de parámetros que, a lo largo del proceso de producción, especialmente en lo que se refiere a especies de crecimiento rápido. El objetivo es, por supuesto, lograr un material de alta calidad que sea defendible en un mercado tan competitivo como el actual.
Los parámetros a tener en cuenta mediante este monitoreo continuo de la planta son:
La evaluación de estos parámetros cualitativos, principales criterios de clasificación cualitativa de las futuras trozas según destinos de uso industrial (clases cualitativas A, B y C), permitirá controlar la evolución de la calidad de la madera desde las plantas jóvenes hasta el final del turno de producción en las plantaciones. La evolución se desarrollará en árboles testigos, elegidos por su representatividad.