En junio del año 2007 se estableció la Red de Investigación de Interoperabilidad para Aplicaciones y Software en Redes de Empresas de la Comunidad Valenciana. Esta red pretende poner en práctica los resultados obtenidos de los proyectos Europeos InterOp y ATHENA que finalizaron también en el 2007, ambos con muy buena nota por parte de la Comisión Europea.
La Red INTERVAL se creó con el apoyo de los Institutos Tecnológicos AIDIMA, AINIA e ITI, la Universidad Jaume I, y el Centro de Investigación, Gestión e Ingeniería de Producción de la Universidad Politécnica de Valencia. La labor de los socios es la de promover el conocimiento de las Tecnologías de la Información aplicada a distintos sectores.
Para soportar las actividades de la Red, la Generalitat Valenciana ha aprobado un proyecto en el que participan los socios valencianos de la Red INTERVAL dentro del Programa de Cooperación Tecnológica entre Centros de Investigación y Tecnología.
El Proyecto aborda la problemática de la integración de aplicaciones empresariales como dinamizadora de la competitividad futura de las empresas valencianas, debido a que la investigación actual en la Comunidad Valenciana en el presente dominio permanece mal estructurada, fragmentada, solapada y en muchos de los casos, prácticamente ausente. Por ello, se plantea la realización de un conjunto de acciones orientadas a la integración de las actividades de investigación y su aplicación al complicado tejido empresarial valenciano, permitiendo así que estas empresas valencianas se beneficien de la aplicación de un conocimiento creado específicamente para ellos y adaptado a sus características.
Con el proyecto se pretende dotar a la comunidad empresarial valenciana de un conjunto de conceptos, terminologías, métodos, modelos y tecnologías que permitan el establecimiento de la interoperabilidad, no sólo entre sistemas existentes y aplicaciones de software, sino que también permitan el desarrollo de aplicaciones futuras con una interoperabilidad total y con funcionalidades de interoperabilidad integradas.
La consecución de los objetivos del proyecto hará que se obtengan resultados en cuanto al desarrollo de un conocimiento detallado y amplio mediante la promoción del laboratorio virtual de investigación en interoperabilidad de aplicaciones de empresa de la Comunidad Valenciana, fomentando la máxima difusión del proyecto entre todas las entidades e institutos de investigación valencianos. Dicha comunicación hará que las PYME valencianas se beneficien de las ventajas competitivas que les puede facilitar la interoperabilidad mediante una integración de éstas, mucho más eficaz.
Los resultados más destacados serán:
? Divulgación de las ventajas económicas y de las nuevas oportunidades de negocio que la interoperabilidad ofrece a las empresas valencianas, especialmente a las PYME
? Desarrollo de soluciones de interoperabilidad de e-business y e-engineering para todos los sectores de la industria.
? Aplicaciones compactas, seguras y de fácil puesta en marcha para organizaciones distribuidas.
? Facilitar el desarrollo de empresas virtuales, extendidas e interconectadas.
Estos resultados producirán los siguientes beneficios:
? Reducir el tiempo y el coste de la integración empresarial.
? Acortar el tiempo de desarrollo del producto (desde la I+D a la puesta del producto en el Mercado).
? Reducir el coste del diseño y fabricación para incrementar así la competitividad.
? Automatizar los procesos de compra y venta.
Si desea más información sobre el proyecto INTERVAL puede visitar su página Web o bien contactar con AIDIMA quien le ofrecerá toda la información que desee.
Oscar García
Tecnologías de la Información
Este proyecto, que tiene una duración de dos años y está subvencionado por el IMPIVA (Instituto de la Pequeña y Mediana Empresa Valenciana) con recursos de la Unión Europea a través del Fondo Social Europeo y del Fondo Europeo Desarrollo Regional articulados en el Programa Operativo de la Comunidad Valenciana, permitirá un mayor conocimiento del comportamiento y de las características de empleo de los papeles anticorrosión VCI, que se utilizan para la protección de elementos metálicos en el transporte de mobiliario.
Hoy por hoy se producen gran infinidad de transportes de mercancías de los denominados “sensibles”, que serían aquellos que debido a las altas y bajas temperaturas que se registran, las bruscas variaciones de humedad (que pueden derivar en condensaciones), los riesgos como altas vibraciones o impactos, hacen que el se ponga a prueba la capacidad del embalaje y del propio producto transportado. Un buen ejemplo de este tipo de transporte es el marítimo.
Hoy en día es común encontrar transportes “sensibles” en infinidad de productos, debido a que las mercancías se exportan e importan cada vez desde países más lejanos y el intercambio más frecuente con economías de países emergentes, como es el caso de China y de la India.
Sin embargo, no todos los productos resisten igual las peculiaridades de los transportes “sensibles”. Especial atención merecen los elementos metálicos, que en el sector del mueble pueden tratarse de herrajes, tornillos, apliques, etc., en los que pueden darse fenómenos de corrosión de tal envergadura que son capaces de disminuir su funcionalidad hasta el punto de hacerlos inservibles.
Muchos son los métodos que se han utilizado para evitar estos fenómenos de corrosión, desde la introducción en el embalaje de bolsas con agentes desecantes hasta la impregnación de las piezas metálicas para su protección, si bien los resultados obtenidos han sido dispares y no siempre exitosos.
Desde hace unos años, se recomienda el empleo de los denominados VCI (volatile corrosion inhibitors) que, simplificando mucho su comportamiento, funcionan liberando al ambiente que rodea el producto durante el transporte sustancias que inhiben la corrosión. Si bien los usuarios pueden plantearse algunas dudas en los que se refiere a su utilización, como el tiempo máximo de efectividad considerando la agresividad del ambiente, grado de protección con respecto al metal a proteger (en definitiva si es efectivo en todos los metales), capacidad frente a puntos débiles, como serían las soldaduras o la dosificación recomendada en cada caso.
La realización de este proyecto pretende dar respuesta a las cuestiones planteadas para los papeles VCI. Aunque se puede encontrar otros formatos, se escoge el tipo papel porque a priori es más ventajoso desde el punto de vista medioambiental.
Así, los objetivos que se pretende alcanzar son:
Para cumplir los objetivos del proyecto se lleva a cabo la investigación sobre piezas de diferentes tamaños y composiciones, y con diferente tipología y dosificación de los papeles VCI.
Además, una vez alcanzados estos objetivos se obtendrá el conocimiento necesario para obtener una serie de ventajas, como son:
El proyecto cumple en la actualidad su primer año de desarrollo, en el que se está completando las experiencias con atmósferas en las que se registran variaciones bruscas de temperatura y en ambientes con alta humedad.
Los investigadores de AIDIMA, que trabajan en este proyecto, desean dar las gracias a la empresa EMUCA por suministrar la mayoría de las piezas metálicas que se están empleando en la investigación.
Eva Martínez
Dpto. de Embalaje y Transporte de Mercancías
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Incluido dentro de su línea de investigación en las prometedoras nanotecnologías, el proyecto consiste en la preparación de nanosistemas para la liberación controlada de biocidas, de manera que se aumente en gran medida la eficiencia de estos productos, pudiendo controlar la liberación de la sustancia activa una vez se haya producido el ataque de los organismos biológicos.
El empleo de sustancias biocidas en los productos destinados a su uso en exterior en materiales propios del sector del mueble, de la construcción, cerámico y textil, ha generado diversos problemas debido a:
• la baja eficiencia del agente biocida empleado, por lo que no se evita el ataque por organismos biológicos (bacterias, microorganismos, xilófagos, mohos, hongos…)
• la pérdida en el tiempo de la sustancia biocida, aun cuando el producto no haya sido atacado por los organismos biológicos.
• el empleo de sustancias tóxicas que genera, en algunos casos, problemas medioambientales derivados de los lixiviados procedentes de los productos tratados.
• en algunos casos, la protección de la pieza varía el aspecto (color, textura…) de los productos, de manera que no siempre es aceptado este cambio por el usuario final.
Estos problemas tienen como solución el encapsulamiento o la fijación de sustancias biocidas, de manera que se pueda controlar la liberación de las sustancias activas, que al tener un tamaño nanomolecular, tienen probablemente una mayor eficiencia frente a organismos biológicos, sin producirse una contaminación importante por lixiviación, y sin que apenas modifiquen el aspecto exterior de los materiales tratados.
Las principales ventajas que ofrece la encapsulación sobre un proceso de aplicación convencional es el aislamiento de principios activos inestables en contacto con el medio externo y la liberación gradual del mismo. Esta liberación se producirá sólo cuando sea necesario debido a la presencia indeseable de determinados organismos biológicos. Además del encapsulamiento de biocidas, se estudiará el anclaje de los mismos en nanosistemas formados por soportes nanoparticulados.
Los productos resultantes son totalmente novedosos e inexistentes hasta ahora en el mercado. Con ellos se posibilitará el mayor empleo de maderas y muebles, de morteros, de baldosas y tejas, y de fibras textiles capaces de ser usados en condiciones de exterior con la protección adecuada y de presentar un mejor aspecto y unas mejores condiciones de seguridad e higiene, pudiendo ampliar considerablemente el mercado de los fabricantes de estos productos.
El presente proyecto de I+D en cooperación, subvencionado por el IMPIVA y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la Unión Europea, está siendo realizado por AIDIMA, como coordinador, en cooperación con AIDICO, AITEX, ITC, IQMA (UPV) y SUPRAMOL (UV).
Julián Moratalla
Laboratorio de Materiales y Medio Ambiente
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La orientación al usuario es un aspecto crucial para la generación de modelos de negocios sostenibles en los próximos años en el sector del mueble. AIDIMA desarrolla en la actualidad servicios que contribuyen a la renovación de los procesos de dirección estratégica, desarrollo de producto y marketing y comunicación de la empresa en dos líneas: el diseño orientado al usuario y el marketing de experiencias en el punto de venta. Estos desarrollos están vinculados al Sistema de Inteligencia Competitiva que AIDIMA impulsa desde 1998, aplicando la información sobre segmentos de consumo, tendencias y proyecciones de mercado a la detección de demandas latentes y potenciales de los usuarios.
El modelo industrial del sector del mueble se enfrenta al reto de desarrollar las capacidades y habilidades relativas al conocimiento del usuario y la generación de relaciones entre las empresas y los consumidores. Una característica esencial de los modelos de negocio sostenibles en los próximos años será la comprensión por parte de la empresa de las necesidades y demandas de los consumidores para realizar una propuesta de valor de éxito. Adicionalmente, la generación de valor debe ir acompañada de una comunicación adecuada en el punto de venta que incremente la percepción de valor que tienen en la actualidad los consumidores acerca del mueble y que dinamice el consumo.
AIDIMA, en sus líneas de investigación relacionadas con el consumo de muebles, desarrolla herramientas que permiten a la empresa comprender los hábitos y usos de los consumidores tanto en el hogar como en el momento de la compra. La información sobre segmentos de compra y uso es generada en el marco del Sistema de Inteligencia Competitiva del Mueble de AIDIMA (Observatorio de Mercado. Estudio Sistemático del Consumidor, Observatorio de Tendencias de Hábitat, Centro de Prospectiva del Mueble) y permite seleccionar y profundizar en el conocimiento del público objetivo de la empresa a partir de información básica (volumen de mercado actual del segmento a investigar, proyecciones demográficas, proceso de compra habitual, estilo de vida…). La selección del usuario es esencial para el correcto funcionamiento de las investigaciones y usabilidad y experiencia de compra, pues sólo a través del conocimiento previo de los aspectos sociodemográficos, trayectorias de vida y estilo de vida se pueden aplicar con eficacia los protocolos de investigación oportunos.
Las técnicas de segmentación se combinan con protocolos psicológicos y análisis de motivaciones y personalidad, y con la aplicación de bibliotecas electrónicas de producto, tecnología de realidad virtual y técnicas inmersitas (interacción con mando remoto, variables ambiéntales, narrativas de contextualización). De esta manera, se analiza el uso que distintos perfiles de usuarios dan al mueble en el hogar, mediante técnicas de inmersión en viviendas virtuales. El usuario interactúa con un hogar virtual adaptado a su perfil, pudiendo configurar el hogar en diferentes momentos de uso, así como recrear diferentes ambientes en cada caso. De esta manera, la herramienta permite profundizar en la vida diaria de los usuarios del mueble, detectando necesidades insatisfechas en el hogar. Por otra parte, la información obtenida de los usuarios permite aplicar técnicas de marketing experiencia en el punto de venta de mobiliario. La selección de variables ambientales (música, aroma, temperatura, iluminación…), en combinación con las configuraciones de las estancias y la información sobre el estilo de vida, permiten la recreación de ambientes en la tienda adaptados a diferentes segmentos de consumo, pudiendo anticipar las reacciones y preferencias del comprador ante la introducción de elementos que añaden emocionalidad y aspectos experienciales en el momento de la compra (elementos interactivos, variables sensoriales, etc.).
La investigación orientada al usuario contribuye a la renovación del modelo de negocio en el sector del mueble (tanto del fabricante como del distribuidor) y a la consecuente actualización de los procesos internos de la empresa dirección estratégica, desarrollo de producto, marketing y comunicación). De esta manera se identifican demandas existentes no satisfechas, así como demandas latentes, generando oportunidades de negocio. Todo ello implica centrar el proceso de desarrollo de producto en un diseño orientado al usuario, lo que permite renovar el concepto del mueble en sus aspectos funcionales, emocionales y sociales, y recuperar el protagonismo del usuario como eje de la generación de valor por parte del fabricante. Por otra parte, la generación y validación de puntos de venta experienciales buscan dinamizar el momento de la compra del mueble y generar un vínculo entre la tienda y el comprador más allá de la necesidad puntual de comprar un mueble. Asimismo, el fabricante también se beneficia de la investigación sobre el punto de venta, pues accede a información para la implementación de técnicas de trade marketing y mejora de la comunicación y posicionamiento del mueble en la tienda.
Vicente Sales
Dpto. de Análisis de Mercados y Estrategia

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