Tablero fenólico

El conocimiento científico-tecnológico sobre los tableros fenólicos es escaso todavía. Por este motivo, AIDIMA está desarrollando un proyecto de I+D denominado “Investigación de la influencia de las características de las materias primas y del proceso de fabricación en el comportamiento de los tableros contrachapados fenólicos” subvencionado por el IMPIVA y el Fondo de Desarrollo Regional Europeo.

tablero fenolico 02 Tablero fenólicoUn tablero contrachapado es un tablero formado por chapas de madera unidas entre si por un adhesivo, de forma que la orientación de las fibras de una chapa con respecto a la inmediata superior o inferior forma un ángulo, generalmente, de 90º. Esta disposición entre chapas tiene la finalidad de proveer a los tableros de una buena estabilidad dimensional y una buena resistencia tanto en el sentido longitudinal como transversa del tablero.

El adhesivo más empleado en la fabricación de tablero contrachapado es la resina urea-formaldehído, ya que presenta un rápido curado y tiene la ventaja de su bajo coste. No obstante éste adhesivo presenta dos desventajas a tener en cuenta, por una lado, en ocasiones puede presentar una deficiente resistencia a la humedad, y por otro lado presenta en su composición un cierto contenido en formaldehído, el cual es tóxico y puede pasar al ambiente por evaporación. Actualmente existe una normativa que clasifica los tableros según su contenido y emisión de formaldehído. Esta clasificación divide los tableros en E1 y E2, estableciendo unos límites de contenido y emisión de formaldehído para cada grupo. (EN 13986:2002 Especificación del contenido y emisión de formaldehído).

Una alternativa muy adecuada a este tipo de adhesivos es la resina fenol-formaldehído. Este adhesivo presenta unas propiedades muy buenas de resistencia a la humedad y sus emisiones de formaldehído son bajas, por lo que cumple fácilmente la normativa respecto a emisiones de este compuesto. Su principal desventaja es que se trata de una resina que posee color pardo rojizo, presentando sus líneas de cola este color característico. También debido a su color se pueden encontrar, en tableros formados por chapas de maderas muy porosas y colores claros, manchas debidas a la absorción del adhesivo por la chapa. Otra desventaja, más difícil de valorar, es el hecho de que el tablero contrachapado fenólico causa un desgaste mayor, en las herramientas de corte, que el tablero fabricado con resina de urea. Esto es debido, fundamentalmente, a la mayor abrasividad que presentan los componentes del adhesivo fenólico.

En cuanto al proceso de fabricación del tablero contrachapado, se utilizan prensas a elevada temperatura que permiten el curado de la cola en un tiempo relativamente corto. A la hora de emplear una resina u otra, habrá que tener en cuenta que para el curado de la resina fenol formaldehído, la temperatura de curado será de alrededor de 15º C superior que para una resina urea-formaldehído. Otro problema que se puede presentar en el proceso de  fabricación al cambiar de resina es la diferencia de viscosidad. Las resinas de urea suelen ser mucho más fluidas que las fenólicas, esto se puede solucionar variando la proporción de cargas y aditivos en el adhesivo.

El tablero contrachapado fenólico presenta múltiples aplicaciones, entre ellas destacan su presencia en mobiliario de exterior, mobiliario náutico y construcción de botes; en construcción, formando parte de encofrados, tejados y cubiertas; embalaje y transporte, etc.

Por todo lo anterior, el uso de los tableros contrachapados fenólicos se ha visto incrementado en los últimos años de manera importante, y ante el escaso conocimiento científico-tecnológico sobre este tipo de tableros, el proyecto de AIDIMA centra su objetivo el estudio de las correlaciones existentes entre las propiedades y el comportamiento final de los tableros, y los tipos, concentraciones y características de las materias primas empleadas, así como las variables relacionadas con el proceso de fabricación.

tablero fenolico 01 Tablero fenólicoLas principales conclusiones del estudio versan en torno a las características e la resina fenólica. Destaca su bien comportamiento en cuanto a la emisión de formaldehído, ya que en todos los casos están muy por debajo del mínimo establecido por la norma para clase E1. En cuanto a las propiedades mecánicas del tablero, el tipo de chapa y su densidad son determinantes, de manera que habrá que evaluar, según el uso posterior del tablero contrachapado fenólico, cuál es la especie de madera más adecuada para cada aplicación.

Vanesa Parada Artigues / Manolo Belanche
Dpto. de Materiales y Medio Ambiente

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