El Laboratorio de Reacción al Fuego e Inflamabilidad de AIDIMA aparece en Canal 9 como laboratorio de referencia en España. El Laboratorio de Reacción al Fuego de AIDIMA comparte instalaciones con el Laboratorio de Resistencia de AIDICO, en un ejemplo modélico de colaboración entre institutos de la Red de Institutos Tecnológicos de REDIT.
Laboratorio de Reacción al Fuego e Inflamabilidad
Este laboratorio permite realizar ensayos que evalúan el comportamiento al fuego de todo tipo de materiales de construcción, elementos constructivos, decorativos y otros, en su contribución al inicio, desarrollo y propagación de un incendio, así como ensayos que determinan la inflamabilidad de elementos textiles, mobiliario tapizado, colchones, bases de cama y otros.
Para ello cuenta con todo el equipamiento necesario para la consecución de este tipo de ensayos, así como con personal altamente cualificado para la realización de los mismos.
El Laboratorio de Reacción al Fuego e Inflamabilidad oferta:
Si desea realizar estudios a medida, participar en proyectos de I+D+I, en la mejora y/o desarrollo de nuevos sistemas, productos y/o materiales o ampliar información, no dude en indicárnoslo y un técnico del Laboratorio del Fuego se pondrá en contacto con usted.
La exposición al polvo de maderas duras es uno de los riesgos recogidos en la legislación actual, relacionado con la exposición a agentes cancerígenos durante el trabajo. En el Anexo II del RD 349/2003, se establece un valor límite de exposición profesional de 5 mg/m3, medio o calculado para un tiempo de exposición de 8 horas. Es importante destacar que si el polvo de madera dura se mezcla con otro tipo de polvo, el valor límite se aplicará a todo el conjunto del polvo presente en la mezcla.
El RD mencionado tiene como precursora la Directiva 1999/38/CE sobre el polvo de madera en los talleres de transformación de la madera, del Consejo del 29 de abril de 1999, la cual ya contempla como factor cancerígeno el polvo de madera.
La Directiva establece un valor límite de concentración de polvo de la madera en el aire especificando concretamente que debe ser menor de 5 mg/m3, que coincide con los valores máximos establecidos por las legislaciones nacionales de algunos países pioneros en el análisis de los riesgos del polvo de madera como, por ejemplo, Reino Unido. En este país el COSHH establece un máximo valor de exposición de 5 mg/m3 para el polvo de maderas duras, en lugar de adoptar límites más estrictos, inferiores como los que establecen otros países, como Alemania, que establece 2 mg/m3 para el polvo de madera o como los que recomiendan algunos estudios.
A partir de este valor límite, en la ya mencionada “Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos”, figuran unos criterios de aceptabilidad que dependen en gran medida del tamaño de las partículas de polvo, diferenciando el polvo inhalable (partículas mayores de 5 micras) y el respirable (partículas menores de 5 micras). Estos criterios se muestran en la Tabla 3.
Independientemente de que se apliquen medidas preventivas mediante la adecuación de los equipos de protección individual (EPI), la mejor forma de evitar el riesgo es realizar la extracción del polvo de madera en el momento en que se genera.
Estudios previos realizados de forma puntual en algunos puestos de trabajo de diversas industrias de segunda transformación de la madera, indican que el 30% de los puestos analizados se encuentran por encima del riesgo tolerable (más del 50% de la dosis), estando el 90% por encima del riesgo aceptable (más del 10% de la dosis).
De entrada, estos resultados indican que la eficacia de muchos de los sistemas de aspiración actuales no es suficiente para eliminar totalmente este tipo de riesgo. Obviamente, determinados procesos de fabricación presentan mayores niveles de riesgo que otros, bien sea porque se genera menos polvo, o bien porque las aspiraciones instaladas en esas máquinas son más eficaces.
A priori, por observaciones directas realizadas, los puestos de trabajo con mayor índice de riesgo son:
Obviamente, en estos puestos de trabajo el operario está obligado a utilizar Equipos de Protección Individual (EPI’s) para suplir las carencias de la aspiración. Pero esta solución no es aceptable a medio plazo, aunque por el momento resuelva legalmente el problema, sino que debe eliminarse el polvo de madera en cuanto es generado.
Tradicionalmente, los sistemas de aspiración incorporados en las máquinas persiguen evitar la excesiva suciedad (originada por virutas y polvo de madera) en el puesto de trabajo. La percepción de limpieza es muy relativa, porque en cualquier fábrica de muebles puede verse que la mayor parte de máquinas están rodeadas por más o menos cantidad de aserrín y polvo, siendo contados los procesos cuyos alrededores están realmente limpios.
Los sistemas de extracción, en realidad, no dependen exclusivamente del fabricante de la máquina. Éstese limita a ubicar las bocas de aspiración donde considera que serán más eficaces. Conseguir la velocidad de aire adecuada para que la extracción sea efectiva depende del instalador de la aspiración en cada fábrica, para lo cual debe calcular pérdidas de carga y la potencia del motor del silo de aspiración para conseguir una adecuada extracción.
Por tanto, la primera pregunta a responder sería si los sistemas de aspiración son ineficaces porque las velocidades de extracción no son las adecuadas, o porque las bocas de aspiración no están ubicadas donde deben y con la geometría adecuada. O si la especificación de velocidad debe aumentarse para que la extracción sea efectiva.
En la guía antes mencionada se aproxima una solución al problema de la extracción de polvo de madera, haciendo especial énfasis en la ubicación de las bocas de aspiración y en la geometría de éstas. Obviamente, no se puede dar una solución general para cualquier máquina de cualquier fabricante, aunque consideremos que el método de análisis seguido puede aplicarse en cualquier situación.
Hay que hacer especial énfasis en el control periódico (por parte del propio usuario) del caudal efectivo que se consigue en las diferentes bocas de aspiración, ya que durante la ejecución del proyecto hemos podido constatar algunas desviaciones respecto al caudal nominal que se debería conseguir. El problema no siempre es atribuible al diseño original de la aspiración, sino a las manipulaciones posteriores que la red instalada ha ido sufriendo con el paso de los años, y las inevitables modificaciones de layout que imponen las necesidades productivas.
Por ello, entendemos que una de las medidas preventivas que se debería adoptar de forma sistemática es la medición de la velocidad de aspiración en las diferentes bocas de todas las máquinas. Esta medida por sí sola, y aunque únicamente se contemple desde el punto de vista higiénico, contribuiría a mejorar las condiciones de trabajo de los operarios de planta.
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AIDIMA pertenece a REDIT la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana.
Las espumas de poliuretano se encuentran dentro del grupo de materiales plásticos denominados comúnmente espumas poliméricas, caracterizadas por la presencia en su composición de dos fases, una matriz polimérica y una fase gaseosa derivada de un agente espumante. AIDIMA investiga y ofrece sus servicios avanzados en este complejo campo.
El proceso de formación de las espumas es un proceso de polimerización entre los reactivos poliol y disocianato (ambos derivados del petróleo), mientras la fase gaseosa se dispersa en la matriz polimérica durante la polimerización, en presencia de ciertos catalizadores y aditivos. Al finalizar queda una estructura porosa de retículos denominados celdas. Estas celdas pueden ser abiertas (principalmente en espumas flexibles) o cerradas (en espumas rígidas).
En cuanto a la industria del mueble, son las espumas flexibles de poliuretano (EFP) las que revisten mayor importancia ya que cada vez son más utilizadas, exigiéndose características más concretas que afectan al conforme (espumas convencionales, de alta resiliencia, visco elásticas, etc.), a los aspectos medioambientales (durante su fabricación y deshecho) y a los aspectos de seguridad, destacando su comportamiento frente al fuego (espumas ignífugas).
Los aditivos ignifugantes son de gran importancia para las EFP ya que la seguridad de los materiales es un aspecto cada vez más exigido por los usuarios y por la legislación, presentando las espumas de poliuretano una alta inflamabilidad, dada su naturaleza química y su estado físico, al implicar sus células abiertas una gran superficie y una elevada permeabilidad al aire.
La familias de aditivos ignifugantes más utilizadas son las de esteres halogenados de fósforo, polvos de melanina, aluminios trihidratados, y cada vez en mayor medida, compuestos órgano fosforados con el fin de disminuir el uso de compuestos halogenados por los problemas de toxicidad que algunos pueden llegar a ocasionar. Muchas veces se utilizan mezclas de aditivos de distintas familias, por ejemplo de actuación son diferentes y en muchos casos complementarios obteniendo una sinergia en sus efectos.
A pesar de sus evidentes ventajas, el añadir aditivos ignifugantes a las EFP también tiene sus inconvenientes, ya que provoca un empeoramiento de su comportamiento se ha realizado en AIDIMA el proyecto “Investigación de la influencia de los retardantes al fuego, en el comportamiento de las espumas flexibles de poliuretano utilizadas en tapicería” subvencionado por el IMPIVA y por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, con el fin de conocer la influencia real de distintos retardantes comerciales durante el proceso de fabricación de las espumas y sobretodo sobre sus características mecánicas y frente al fuego finales.
Para ello, se han utilizado materias primas de uso habitual en la industria de las EFP incluyendo varios aditivos ignifugantes de distintas clases y marcas. Se ha trabajado con diferentes formulaciones, para seleccionar la más apropiada a fin de obtener espumas de buena calidad para su uso en tapicería a escala de laboratorio. Asimismo, se ha fabricado la espuma sin aditivos ignifugante y las espumas ignifugas (añadiendo cada uno de los distintos aditivos a varias concentraciones). Finalmente se han ensayado las propiedades mecánicas más importantes y el comportamiento frente al fuego de todas las espumas fabricadas. De esta manera, se han establecido pautas de comportamiento para los distintos tipos de aditivos ignifugantes, lo que nos permite comprender mejor la química y la problemática de las EFP.
Entre las características mecánicas y frente al fuego de las espumas ensayadas en los laboratorios de AIDIMA, cabe señalar las siguientes:
Isabel Aguilar / Manuel Belanche
Dpto. de Materiales y Medio Ambiente
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En interés de la salud pública mundial, del progreso de la investigación científica y de la creación de nuevos fármacos y tratamientos para luchar contra las enfermedades, es necesario transportar muestras humanas y animales de forma segura, oportuna y eficiente desde el lugar donde han sido recogidas hasta el lugar donde serán analizadas. El departamento de Embalaje y Transporte de Mercancías de AIDIMA está especializada en este tipo de transporte y embalaje ofreciendo a las empresas un servicio a medida y las acreditaciones que necesiten para su cometido.
Las muestras de origen humano y animal deben ser embaladas / envasadas y transportadas de forma que quienes participan en su transporte estén protegidos del riesgo de infección.
Pero, ¿qué entendemos por materias infecciosas? Para los fines de su transporte, son materias de las que se sabe o de las que hay razones para creer que contienen agentes patógenos. Los agentes patógenos se definen como microorganismos y otros agentes que pueden provocar enfermedades a los animales o a los seres humanos.
Además, las materias infecciosas se dividen en dos categorías:
Categoría A: materia infecciosa que se transporta en una forma que, al exponerse a ella, es capaz de causar una incapacidad permanente o una enfermedad mortal o potencialmente mortal para seres huma os o animales, hasta entonces, con buena salud.
Categoría B: Una materia infecciosa que no cumple los criterios para su inclusión en la categoría A.
Deben cumplirse las normativas de transporte de la ONU al transportar materias infecciosas de Categoría A y B. Los requisitos varían dependiendo del país, el modo de transporte; la clasificación y el acondicionamiento de la muestra.
La clave para obtener un control eficiente y minimizar los riesgos consiste en la elección del embalaje/envase más apropiado. Un embalaje/envase apropiado proporciona las barreras necesarias y suficientes para evitar las fuga del material hacia el exterior. El embalaje deberá comprender al menos los tres componentes siguientes:
a) Un recipiente primario, como pueden ser viales de vidrio, metal o plástico sellados con un tapón de goma y que son los que contendrán la materia infecciosa a transportar.
b) Un embalaje secundario, y
c) Un embalaje exterior de los que, o bien el embalaje secundario, el embalaje exterior, deberá ser rígido. Los embalajes secundarios deben colocarse en embalajes exteriores con interposición de un material de relleno adecuado.
La combinación de los 3 componentes debe someterse a diversas pruebas y certificarse para satisfacer los criterios de rendimiento y técnicos para que puedan transportarse con total seguridad.
En el Laboratorio de Mercancías Peligrosas de AIDIMA se realizan los ensayos necesarios para la homologación de embalajes destinados a contener materias infecciosas (Clase 6.2 según ADR)
Las pruebas se llevan a cabo según se describe en las reglamentaciones modales internacionales de mercancías peligrosas en vigor (ADR, RID, IMDG, OACI, IATA), e idénticas para todas ellas.
Prueba de caída. Para materiales infecciosos la altura de caída es de al menos 9 metros sobre una superficie resistente, horizontal, plana, maciza y rígida. Si las muestras tienen forma de caja, el ensayo consiste en 5 caídas con 5 orientaciones distintas, de plano sobre el fondo, de plano sobre la parte superior, de plano sobre el lado más largo, de lado sobre el lado más corto y sobre una esquina.
Si las muestras tienen forma de bidón, se dejarán caer 3 en las siguientes posiciones: diagonalmente sobre su parte superior, con el centro de gravedad en la vertical del punto de impacto, diagonalmente sobre el reborde de su base y de plano sobre el costado.
Además, se requieren acondicionamientos especiales en los siguientes casos:
El criterio de aceptación del ensayo es que no exista ninguna fuga en los recipientes primarios en cada caída.
Prueba de perforación. Para este ensayo no es necesario ningún tipo de acondicionamiento previo. La manera de proceder varía en función de la masa bruta del embalaje. Si el embalaje tiene una masa bruta de 7 Kg o menos el ensayo consiste en colocar la probeta sobre una superficie plana y dura y se deja caer sobre ella una barra troncocónica, con un peso superior a 7 Kg, desde una distancia de 1 m. El ensayo se repite con una segunda probeta, de manera que la superficie de impacto de ésta sea perpendicular a la posición ocupada por la primera.
Después de cada impacto, la perforación del embalaje secundario es aceptable, siempre que no haya fugas procedentes del recipiente o recipientes primarios.
Para los embalajes destinados a transportar materias infecciosas de la categoría B (llamadas también muestras de diagnóstico), no se realiza el ensayo de perforación y en los ensayos de caída la altura de ensayo debe ser superior sólo a 1,2 m.
Raúl Moreno Castelló
Responsable del Laboratorio de Mercancías Peligrosas
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Los laboratorios de ensayo de AIDIMA iniciaron su andadura en el campo de la acreditación hace ahora veinte años, con el mismo espíritu que nos mueve en el presente: dar a nuestros clientes un mejor servicio que genere confianza en el mercado y les ayude a situar sus productos allí donde deseen.
Los laboratorios de ensayo de AIDIMA están acreditados por ENAC según la norma UNE-EN ISO/IEC 170205, para un gran número de ensayos, dentro de los siguientes campos:
Recientemente se ha ampliado el número de ensayos objeto de acreditación en todos estos campos.
El Laboratorio del Mueble ya estaba acreditado para un gran número de productos: muebles de cocina y baño, armarios, todo tipo de asientos de uso doméstico, mesas literas y cunas, mesas y sillas de uso en oficina y asientos de uso no doméstico, las mesas de exterior, y las sillas de confidente y el mobiliario de archivo de uso en oficina. Este conjunto constituye el alcance más completo de ensayos acreditados relativos a elementos de mobiliario, del que puede disponerse en España.
Dentro del ámbito de la determinación de formaldehído en tableros derivados de la madera, del que hasta la fecha se disponía de acreditación para los ensayos de contenido y emisión por el método del arrastre de gas, se ha ampliado a dos normas americanas de determinación de la emisión de formaldehído por el método de la cámara (ASTM D6007 y ASTM I 1333). De esta forma nuestro laboratorio está en disposición de prestar servicio a aquellas empresas que necesitan documentar que sus productos son conformes a las leyes de California y a los requisitos de algunos grandes grupos de compra, como IKEA.
El laboratorio del fuego de AIDIMA, que forma parta del Centro Técnico del Fuego (CTF), estaba ya acreditado para ensayos de reacción al fuego de materiales de construcción, según normas españolas y europeas –euroclases- , e inflamabilidad de colchones y mobiliario tapizado. En la actualidad, además de mantener dichas acreditaciones, dispone también en su alcance de los ensayos correspondientes a cortinas y cortinajes, y cubiertas expuestas a fuego exterior.
De esta manera, el laboratorio del fuego presenta una extensa oferta técnica en los diferentes ámbitos que afectan al comportamiento frente al fuego de los productos y materiales de construcción y a la seguridad contra incendios (CTE – Código Técnico de la Edificación, RSCIEI – Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales, marcado CE, etc…).
En lo que respecta al ámbito del Embalaje y el Transporte, los laboratorios contaban hasta la fecha con una amplia acreditación que incluye numerosos ensayos sobre papel, cartón y cartón ondulado, y envases y embalajes para el transporte de mercancías peligrosas por diversos medios. Esta acreditación se ha ampliado considerablemente, incluyendo:
Estos nuevos ensayos sobre embalajes hacen referencia a ensayos de comprensión, apilamiento, impacto, vibración a baja frecuencia, vibración sinusoidal y vibración vertical, choque, vuelco, etc., proporcionado al sector del embalaje y transporte un conjunto de ensayos acreditados de los que no se disponía hasta el momento en España.
Mª Jesús Soler
Laboratorio de Materiales y Medio Ambiente/Responsable de Calidad de los Laboratorios
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AIDIMA (Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines) y AIDICO (Instituto Tecnológico de la Construcción) concurrieron juntos a esta última edición de la Feria Integral de la Prevención, Seguridad y Salud Laboral (LABORALIA), celebrada recientemente en Feria Valencia. Más de 3.200 personas han podido participar en los congresos, así como conocer de primera mano las novedades, estudios y postulados de los más de 150 expositores y expertos de 14 países en materia de Salud, prevención de la siniestralidad laboral y Seguridad, conceptos de importancia que tan conectados están con los valores que presiden la actividad misma del Símbolo Calidad de AIDIMA.
En la foto podemos ver a la nutrida representación que ambos institutos tecnológicos han tenido en el encuentro sobre seguridad en el trabajo más relevante de nuestro país. De izquierda a derecha podemos ver a Isabel Miralles (Dpto. Personal de AIDIMA), Raúl Moreno (Laboratorio

Transporte de Mercancías Peligrosas de AIDIMA), Manuel Boronat (Subdirector de AIDIMA), Guillermo García-Arregui (Director Comercial y Marketing de AIDICO), Berta Martínez (Resp. Publicidad y Marketing de AIDICO), Pau Klein (Director Marketing de AIDIMA) y Ramón Congost (Director Gerente de AIDICO).
Esta edición de LABORALIA ha sido calificada de rotundo éxito pese a las dificultades que la actual coyuntura presentaba a priori. En estos términos se expresa, por ejemplo, el director general de Trabajo, Cooperativismo y Economía, Román Ceballos, quien no ha podido sino mostrar su satisfacción por los registros alcanzados por la quinta convocatoria del certamen. Ceballos ha manifestado en este sentido que “Laboralia ha situado a la Comunitat como referente internacional en Prevención de Riesgos Laborales”.
Investigación y análisis de los materiales y productos de mobiliario que afectan a la seguridad del consumidor final y a la propia seguridad del producto
La importancia de la seguridad en la vida diaria y en el trabajo es un valor cada vez más presente en el entorno actual. El mueble, en su calidad de producto directamente destinado al consumidor, no puede ser ajeno a esa inquietud de la sociedad y, por tanto, la evaluación de su seguridad es un aspecto de gran importancia para su fabricación y comercialización.

Existen multitud de muebles que incorporan elementos de vidrio (que pueden romperse), que disponen de dispositivos que se accionan manual o mecánicamente (pudiendo producir pinzamientos, atrapamientos) o, simplemente, que están destinados a un público de alto riesgo, como los niños y las personas mayores.
Todo ello convierte en especialmente interesante la obtención de un mueble seguro que minimice todos los riesgos potenciales o posibles daños que puedan afectar al usuaio. Además es necesario que el mueble no sólo salga de fábrica cumpliendo los requisitos técnicos y de seguridad necesarios, sino que llegue al consumidor final con todas sus características intactas. Para ello el fabricante cuenta o debería contar con todo un entramado de sistemas de embalaje y transporte que lo permita. Sin embargo, muchos de estos sistemas o no están suficientemente desarrollados o adaptados a las necesidades reales de los productos a transportar, o son bastante desconocidos (incluidos los diferentes símbolos de seguridad utilizados), por lo que se hace necesario profundizar en su desarrollo y en las ventajas de su utilización.
Por todo lo dicho resulta de gran interés, tanto para el consumidor como para el fabricante y distribuidor, el desarrollo del proyecto “Investigación y análisis de los materiales y productos de mobiliario que afectan a la seguridad del consumidor final y a la propia seguridad del producto”, el cual permitirá recopilar y analizar toda la normativa y documentación existente, relacionada con la seguridad del consumidor final y del propio producto durante su transporte. De este análisis podremos establecer si es o no lo más adecuado en cada caso, de forma que si no lo es se pueda proponer los cambios o consideraciones necesarias para cada producto.
Por otro lado, y referido a todas las cuestiones y características que no vienen contempladas en la normativa, éstas se desarrollarán para establecer no sólo las implicaciones de diseño que conllevan (diseño mobiliario seguro), sino también las implicaciones técnicas en cuanto a características concretas que deberían cumplir las materias primas que utilizamos para fabricar los muebles. Y todo ello no sólo referido al mobiliario en general, sino también a los distintos sistemas que nos permitan embalar y transportar los diferentes elementos de mobiliario.
Todo ello permitirá establecer las condiciones de uso y transporte más seguras y adecuadas en cada paso (según tipos de muebles utilizados, lugares de uso y materiales empleados), y poder transferir toda esa información a los fabricantes y usuarios de todo tipo de mobiliario (tanto de destino público como privado). Por tanto, el presente proyecto presenta dos objetivos principales claramente diferenciados:
1.- Como objetivo principal se tiene que aumentar la seguridad del mobiliario para su uso por parte del consumidor y, de este modo, proporcionar al mueble un valor añadido que aumente la competitividad de los fabricantes de la Comunidad Valenciana.
2.- Asímismo, con este proyecto, también se mejorará la propia seguridad del producto hasta su puesta en servicio, de modo que se minimicen los importantes costes derivados de los daños en el transporte que se producen en el mobiliario, diseñado eficientemente su embalaje y, por lo tanto, no necesariamente conllevando un aumento en el coste del transporte.
La realización de este proyecto ofrecerá a los fabricantes de mobiliario de la Comunidad Valenciana unas completas pautas de diseño de mobiliario contrastadamente seguro, permitiendo a su vez al consumidor final el poder adquirir productos diseñados con los más elevados requisitos de seguridad. La seguridad ofrecida por los productos de mobiliario provendrá de la correcta elección de los materiales y del adecuado diseño final del producto.
Otros resultados que se obtendrán con la realización del proyecto en lo relativo a la seguridad del consumidor serán:
Por otra parte, la realización del proyecto conlleva la obtención de una serie de resultados en lo relativo a la seguridad del producto:
En el siguiente vídeo mostramos el ensayo de migración de metales solubles. Este ensayo consiste en la determinación de la concentración de ciertos metales, procedentes de una pintura, barniz o tejido, que se solubilizan en una disolución similar al ácido gástrico que produce el estómago de una persona durante la digestión.
En el laboratorio de materias primas y medio ambiente de AIDIMA se llevan a cabo estos ensayos para comprobar que mobiliario infantil tal como cunas, moisés, tronas, etc., cumplen con los requisitos mínimos de seguridad según normativa europea.
Los elementos solubles se extraen de los materiales en cuestión en condiciones que simulen el material cuando está en contacto con el ácido gástrico durante un cierto tiempo después de la ingestión y, posteriormente, se analiza mediante la técnica de emisión atómica ICP-OES, la concentración de determinados metales presentes en el extracto.

Los materiales y tejidos presentes en este tipo de mobiliario que son accesibles al niño, no deben superar los límites establecidos para la migración de metales pesados de acuerdo con la Norma UNE-EN 71-3.
La norma UNE-EN 71-3 establece los requisitos y métodos de ensayo para la migración de los siguientes metales: antimonio, arsénico, bario, cadmio, cromo, plomo, mercurio y selenio desde los materiales de los juguetes o mobiliario (pinturas, barnices, lacas, tintas de impresión, materiales poliméricos, papel y cartón, telas, etc.) que son susceptibles de ser chupados, mordidos o ingeridos por el niño.
Con esta norma se determinan los riesgos derivados de la tendencia general de los bebés y niños pequeños a llevarse a la boca todo aquello que tienen a su alcance, y que determina un incremento de posibilidades de migración y absorción de determinados elementos químicos que se encuentran formando parte de pinturas, recubrimientos, etc.
El proceso de análisis simula por tanto el proceso de digestión (tiempo, temperatura, pH.) que tendría lugar si el niño llegase a tragar algún elemento o partícula determinada. El contenido en el extracto de los metales mencionados anteriormente, se analiza mediante espectroscopía de emisión atómica con plasma de argón acoplado inductivamente (ICP-OES Inductively coupled plasma – optical emission spectrometer).

El fundamento de esta técnica consiste en la emisión de energía por parte de las moléculas de la disolución, ionizadas al entrar en contacto con el plasma. Esta energía es emitida a una longitud de onda característica de cada metal y cuantificada para determinar la concentración de los metales en cuestión.
Estos ensayos asegurarn el cumplimiento de la normativa para la seguridad de los bebes y niños en el mobiliario infantil certificados con Símbolo Calidad.